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Amianto en comunidades: qué dice la nueva normativa catalana

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La presencia de amianto todavía afecta a muchos edificios de Cataluña. Con el nuevo marco normativo, las comunidades de propietarios deben saber cómo identificarlo, cuándo actuar y cómo planificar su retirada segura con profesionales especializados.

Amianto en comunidades: qué dice la nueva normativa catalana

Tejados, bajantes, depósitos y otros elementos de fibrocemento instalados décadas atrás continúan presentes en muchos edificios catalanes. Durante años han podido pasar desapercibidos, pero la gestión y retirada del amianto ha adquirido aún más importancia con la aprobación de la Ley 8/2026, de 2 de julio, de erradicación del amianto en Cataluña.

Para los administradores de fincas y las comunidades de propietarios, esto hace especialmente recomendable identificar posibles materiales con amianto e incorporarlos a la planificación del mantenimiento y la rehabilitación del edificio. Anticiparse permite valorar el estado de los elementos, estudiar las actuaciones necesarias y evitar tener que tomar decisiones precipitadas cuando aparece una avería o se inicia una obra.

¿Dónde se puede encontrar amianto en una comunidad de propietarios?

El amianto se utilizó durante décadas en la construcción por sus propiedades aislantes, mecánicas y de resistencia al calor. En España, su utilización y comercialización quedaron definitivamente prohibidas en el año 2002.

Uno de los materiales más conocidos es el fibrocemento con amianto, a menudo identificado popularmente con el nombre de uralita.

Según la Agencia de Residuos de Cataluña, el amianto puede estar presente en diferentes elementos constructivos. En edificios residenciales es especialmente importante revisar elementos antiguos como los tejados de fibrocemento, bajantes, depósitos o jardineras, entre otros.

Por ello, antes de intervenir en un tejado, sustituir instalaciones antiguas o comenzar determinadas obras de rehabilitación, conviene comprobar qué materiales hay realmente en el edificio.

¿Por qué es importante controlar el estado del amianto?

La simple presencia de un material con amianto no se debe gestionar de la misma manera que una situación en la que este material está deteriorado o es manipulado.

El riesgo aparece especialmente cuando se pueden liberar fibras de amianto al ambiente y estas son inhaladas. La exposición a estas fibras está relacionada con enfermedades graves, como la asbestosis, el mesotelioma y determinados tipos de cáncer.

En Cataluña, además, la magnitud del problema es considerable. El Plan nacional para la erradicación del amianto señala la existencia de una cantidad muy elevada de fibrocemento pendiente de retirar y establece una estrategia para avanzar progresivamente hacia un territorio libre de amianto.

Para una comunidad, la mejor estrategia es no esperar necesariamente a que aparezca una incidencia. Saber qué elementos existen y cuál es su estado facilita planificar las futuras actuaciones del edificio.

¿Qué implica la nueva Ley 8/2026 del amianto en Cataluña?

La Ley 8/2026, de 2 de julio, de erradicación del amianto de Cataluña, establece un marco específico para avanzar en la identificación, control, gestión y retirada progresiva de los materiales que contienen amianto.

La norma se enmarca en la estrategia catalana de erradicación del amianto. El Plan nacional para la erradicación del amianto en Cataluña 2023-2032 establece como horizonte eliminar el amianto de los edificios públicos antes del 2028 y del conjunto del territorio en el año 2032.

Esto no significa que todas las comunidades deban ejecutar inmediatamente la misma actuación. Las obligaciones y actuaciones aplicables deben valorarse en función de cada situación concreta y de la normativa vigente.

Sí que refuerza, sin embargo, la necesidad de que propietarios, administradores y responsables de los edificios conozcan si existen materiales con amianto y puedan planificar adecuadamente su gestión.

¿Qué debe hacer una comunidad si sospecha que tiene amianto?

Lo primero que no se debe hacer es manipular, perforar, cortar o romper un material sospechoso para intentar comprobar personalmente si contiene amianto.

Ante un elemento susceptible de contenerlo, conviene hacer una valoración profesional y determinar qué tipo de actuación corresponde.

En términos generales, una comunidad puede estructurar el proceso en varias fases:

  1. Localizar los elementos sospechosos.

  2. Determinar si contienen amianto mediante los procedimientos adecuados.

  3. Valorar su estado y características.

  4. Determinar si es necesario intervenir y cómo hacerlo.

  5. Solicitar una propuesta técnica y económica adecuada.

  6. Coordinar la retirada y la correcta gestión de los residuos cuando corresponda.

Esta planificación es especialmente importante cuando la actuación forma parte de una obra más grande, como la rehabilitación de un tejado o la sustitución de instalaciones antiguas.

¿Quién puede retirar amianto de un edificio?

La retirada de amianto no debe tratarse como una obra convencional.

La intervención está sujeta a requisitos específicos de prevención de riesgos laborales y gestión de los residuos. Entre otras cuestiones, las empresas que realizan actividades u operaciones en las que sus trabajadores están expuestos o pueden estar expuestos a fibras de amianto deben cumplir la normativa aplicable y los requisitos correspondientes del Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA).

Por ello, cuando una comunidad compara propuestas, el precio no debería ser el único criterio.

Es necesario revisar exactamente qué incluye cada presupuesto: trabajos previos, retirada, medios auxiliares, transporte, tratamiento del residuo, reposición de los elementos retirados y otras actuaciones necesarias.

Esta comparación evita encontrarse posteriormente con partidas que inicialmente no se habían tenido en cuenta.

¿Hay ayudas para retirar amianto en Cataluña?

Cataluña ha impulsado diferentes convocatorias de ayudas destinadas a fomentar la retirada de materiales con amianto.

La Agencia de Residuos de Cataluña convocó en 2026 una línea dotada con 10,5 millones de euros, de los cuales 8,5 millones se destinaban a una línea que incluía, entre los posibles beneficiarios, particulares, comunidades de propietarios, empresas, autónomos y entidades sin ánimo de lucro.

Esta convocatoria establecía un máximo de 30.000 euros por inmueble y su plazo de solicitud finalizó el 2 de julio de 2026.

Este dato es importante porque una subvención encontrada en Internet puede corresponder a una convocatoria que ya esté cerrada. Antes de calcular el coste final de una intervención, es necesario comprobar siempre si existen nuevas convocatorias vigentes a través de los canales oficiales de la Generalitat y de la Agencia de Residuos de Cataluña.

¿Retirar el amianto puede ser el momento de rehabilitar el edificio?

En determinados casos, sí.

Cuando el amianto forma parte de un tejado que se debe retirar, por ejemplo, la comunidad puede aprovechar la intervención para estudiar simultáneamente el estado de la impermeabilización, el aislamiento y otros elementos constructivos.

De esta manera, una necesidad concreta se puede integrar dentro de una actuación de rehabilitación más completa.

El mismo planteamiento es útil cuando el amianto se encuentra en bajantes u otras instalaciones antiguas: antes de actuar conviene analizar si existen otros elementos cercanos que también necesitarán ser renovados a corto o medio plazo.

Planificar las diferentes actuaciones conjuntamente puede reducir interferencias entre industriales, evitar repetir determinados trabajos y facilitar una previsión económica más clara para los propietarios.

La visión de Fresgrup: coordinar diferentes actuaciones en un mismo proyecto

Cuando la retirada de un elemento forma parte de una rehabilitación más amplia, disponer de una empresa con diferentes especialidades puede facilitar la coordinación de la obra.

Fresgrup Obras y Servicios, con sede en Mollet del Vallès, es una empresa dedicada a obras, reformas y mantenimiento que indica en su web más de 30 años de experiencia en el sector.

Entre los servicios que presenta está el mantenimiento de comunidades, reformas, instalaciones, trabajos verticales, rehabilitación de fachadas, patios y tejados y eliminación de amianto, entre otras actuaciones.

Esta diversidad de servicios resulta especialmente interesante cuando una intervención no acaba con la retirada de un elemento, sino que posteriormente es necesario rehabilitar, sustituir o reconstruir la zona afectada.

Su web también señala que la empresa puede gestionar licencias, diseños y planos y que trabaja con contrato de obra para definir previamente aspectos como los plazos, la calidad y las garantías.

En cualquier actuación específica con amianto, sin embargo, la comunidad debe comprobar que los trabajos concretos se realizarán cumpliendo todos los requisitos legales, técnicos y preventivos aplicables, incluidos los relacionados con el RERA cuando corresponda.

Fresgrup y ForConnect

Fresgrup Obras y Servicios forma parte de la red de profesionales de ForConnect, una plataforma que conecta administradores de fincas, comunidades de propietarios y particulares con empresas especializadas en diferentes servicios para edificios.

En una actuación relacionada con amianto, la planificación es especialmente importante: no solo se debe valorar la retirada del material, sino también qué pasará después con el tejado, instalación o elemento constructivo afectado.

Si tu comunidad necesita un profesional especializado en rehabilitación, mantenimiento o actuaciones relacionadas con elementos que contienen amianto, en ForConnect puedes encontrar empresas verificadas y solicitar asesoramiento o presupuesto.