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¿Cuánto cuesta rehabilitar energéticamente una comunidad y cómo se puede financiar?

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La rehabilitación energética de una comunidad puede suponer una inversión importante, pero existen diferentes vías para reducir su impacto económico. Descubre cómo planificar una actuación, qué opciones de financiación se pueden valorar y qué papel pueden tener los Certificados de Ahorro Energético (CAE).

¿Cuánto cuesta rehabilitar energéticamente una comunidad y cómo se puede financiar?

Una fachada que necesita rehabilitación, viviendas que pierden temperatura rápidamente en invierno, exceso de calor en verano o unas instalaciones con un consumo energético elevado. Cuando estos problemas coinciden en un mismo edificio, plantear una rehabilitación energética de la comunidad de propietarios puede permitir ir más allá de reparar desperfectos y mejorar el comportamiento del edificio durante las próximas décadas.

La principal barrera suele aparecer cuando llega el presupuesto. Una rehabilitación integral representa una inversión importante y no todas las familias tienen la misma capacidad económica. Por eso, antes de descartar un proyecto por su coste inicial, conviene estudiar qué se debe rehabilitar, qué ahorro se puede conseguir y qué vías existen para reducir o financiar la inversión.

¿Qué incluye una rehabilitación energética de un edificio?

Rehabilitar energéticamente no significa simplemente reparar una fachada deteriorada. El objetivo es actuar sobre los elementos del edificio que condicionan su consumo y conseguir que necesite menos energía para mantener unas condiciones adecuadas de confort.

Una de las intervenciones más habituales es la mejora de la envolvente térmica, es decir, de los elementos que separan el interior del exterior: fachadas, cubiertas, cerramientos y otros puntos por los que el edificio puede perder o ganar calor.

También se pueden plantear actuaciones sobre las instalaciones térmicas, sistemas de climatización o la incorporación de energías renovables.

El IDAE identifica precisamente la mejora de la envolvente y de las instalaciones térmicas entre las principales tipologías de actuaciones de rehabilitación energética. El objetivo es reducir el consumo de energía final y las emisiones asociadas a los edificios.

Por tanto, dos comunidades con edificios aparentemente similares pueden necesitar intervenciones muy diferentes.

¿Cuánto cuesta rehabilitar energéticamente una comunidad?

No existe un precio único que permita responder a esta pregunta con rigor.

El presupuesto depende de factores como la superficie del edificio, el estado de conservación, el sistema constructivo, la actuación sobre fachadas y cubiertas, las instalaciones existentes, la accesibilidad de la obra y el nivel de mejora energética que se quiera conseguir.

Por eso, valorar una rehabilitación exclusivamente a partir de un precio por metro cuadrado puede llevar a conclusiones equivocadas.

La comunidad debería comenzar con un diagnóstico técnico que permita identificar dónde se producen las principales ineficiencias y qué actuaciones ofrecen una mejor relación entre inversión, ahorro y mejora del edificio.

Este análisis es especialmente importante cuando la comunidad ya debe afrontar una obra importante. Si se debe intervenir en una fachada deteriorada, por ejemplo, puede ser un buen momento para estudiar si es técnica y económicamente conveniente incorporar una mejora del aislamiento.

El presupuesto de la obra no siempre es el coste final para los propietarios

Este es uno de los conceptos más importantes antes de llevar una rehabilitación a junta.

La cifra del presupuesto explica cuánto cuesta ejecutar el proyecto, pero no necesariamente cuánto acabará asumiendo cada propietario.

Según las características de la actuación y las convocatorias vigentes en cada momento, pueden existir mecanismos que reduzcan el esfuerzo económico: subvenciones públicas, instrumentos vinculados al ahorro energético o soluciones de financiación.

Por eso, una comunidad no debería decidir si una rehabilitación es viable únicamente mirando la primera cifra del presupuesto. Es necesario calcular el coste neto estimado después de analizar todas las vías disponibles.

Ayudas a la rehabilitación: es necesario comprobar cuáles están realmente vigentes

Los programas públicos de los últimos años han impulsado actuaciones destinadas a reducir el consumo energético de los edificios. El IDAE mantiene información específica sobre los diferentes programas de rehabilitación energética y las actuaciones que pueden ser objeto de ayuda.

Pero hay un error que una comunidad debe evitar: dar por hecho que una subvención vista hace meses en internet continúa disponible en las mismas condiciones.

Las convocatorias pueden tener plazos, presupuestos, requisitos técnicos y beneficiarios diferentes. Algunos programas anteriores ya constan como convocatorias cerradas, mientras que otras líneas tienen una aplicación territorial o sectorial concreta.

Por eso, antes de aprobar una obra condicionada a una ayuda determinada, el administrador y la comunidad deberían verificar la convocatoria aplicable, los plazos y los requisitos en fuentes oficiales.

¿Qué son los Certificados de Ahorro Energético (CAE)?

Los Certificados de Ahorro Energético, conocidos como CAE, introducen otra variable interesante en la financiación de las actuaciones de eficiencia energética.

Un CAE acredita un ahorro de energía final conseguido tras ejecutar una actuación de eficiencia energética. El sistema está regulado en España por el Real decreto 36/2023 y continúa operativo dentro del Sistema Nacional de Obligaciones de Eficiencia Energética. Para 2026, el Ministerio para la Transición Ecológica mantiene expresamente la posibilidad de que los sujetos obligados cumplan parte de sus obligaciones mediante la liquidación de CAE.

Explicado de manera sencilla: determinadas mejoras que consiguen un ahorro energético verificable pueden generar un valor económico adicional.

Esto hace que, cuando se proyecta una rehabilitación, sea interesante estudiar los CAE desde el principio y no cuando la obra ya está completamente definida.

¿Los CAE sustituyen las subvenciones?

No. Son mecanismos diferentes.

Una subvención es una ayuda pública sujeta a unas bases, unos requisitos y una convocatoria determinada. El CAE, en cambio, está relacionado con el ahorro energético que genera una actuación y con el sistema estatal creado para certificar estos ahorros.

La compatibilidad concreta con otras ayudas o mecanismos debe analizarse en cada proyecto.

Para una comunidad, lo importante es entender que la financiación de una rehabilitación no debería estudiarse desde una única vía.

La visión de EFFIC: plantear la rehabilitación de manera integral

Aquí es donde la experiencia de empresas especializadas puede resultar especialmente útil.

EFFIC trabaja como gestor de rehabilitación de inmuebles, especialmente en proyectos vinculados a la eficiencia energética, e incorpora dentro de su propuesta la gestión integral del proceso y las posibilidades asociadas al ahorro energético.

La compañía declara más de 50.000 proyectos realizados, presencia en más de 3.000 municipios y más de 20 años de experiencia.

También trabaja específicamente con el sistema CAE como mecanismo para transformar los ahorros energéticos generados por determinadas actuaciones en un retorno económico.

Este enfoque permite plantear una pregunta diferente ante una obra: en lugar de preguntar únicamente “¿cuánto nos costará rehabilitar el edificio?”, preguntar también “¿cuál será el coste final para la comunidad después de analizar todas las opciones disponibles?”.

¿Qué debería comparar una comunidad antes de aprobar el proyecto?

Comparar tres presupuestos mirando únicamente la cifra final es insuficiente en una rehabilitación energética.

La comunidad debería comprobar que las diferentes propuestas contemplan un alcance equivalente: materiales, superficie de actuación, solución constructiva, gestión de residuos, medios auxiliares, honorarios técnicos, plazos, garantías y actuaciones complementarias.

También es importante que queden claras las mejoras energéticas previstas y cómo se justificarán.

Una oferta inicial más barata puede dejar de serlo si excluye partidas que aparecerán posteriormente. Y una propuesta con una inversión superior puede resultar más interesante si consigue una mejora energética más significativa o facilita el acceso a mecanismos de reducción del coste.

¿Cuándo conviene plantear una rehabilitación energética?

No es necesario esperar a que el edificio tenga un problema grave.

Hay tres momentos especialmente interesantes: cuando la comunidad ya necesita intervenir en fachada o cubierta; cuando existen problemas recurrentes de confort o consumo; y cuando se plantea una renovación importante de las instalaciones.

En estos casos, comparar el coste de una reparación convencional con el de una intervención que incorpore criterios energéticos permite tomar la decisión con más información.

La rehabilitación energética no debería entenderse solo como un gasto destinado a cumplir con una obra, sino como una decisión sobre cómo funcionará el edificio durante los próximos años.

EFFIC y ForConnect

EFFIC forma parte de la red de profesionales vinculados a ForConnect y está especializada en rehabilitación de edificios y eficiencia energética.

Para los administradores de fincas, disponer de empresas especializadas en este tipo de proyectos facilita una cuestión especialmente compleja: coordinar la parte técnica de la rehabilitación con el análisis económico, las posibles ayudas, la financiación y mecanismos como los Certificados de Ahorro Energético.

Si tu comunidad está estudiando una rehabilitación de fachada o una mejora energética del edificio, en ForConnect puedes encontrar profesionales verificados y solicitar asesoramiento o presupuesto antes de tomar una decisión.